Un urinario cambió la historia del arte, pero tres cosas sobre Fountain suelen contarse mal. Fountain (Fuente) no es importante porque un urinario sea visualmente extraordinario, sino porque obligó a formular una pregunta que todavía sigue abierta: ¿puede la elección de un objeto ser un acto artístico? En 1917, Marcel Duchamp presentó un urinario industrial invertido y firmado «R. Mutt» en el entorno de la Society of Independent Artists de Nueva York. El gesto se convirtió después en uno de los símbolos del readymade y de la ruptura con la idea tradicional de que el artista debía fabricar físicamente la obra.
Antes de desvelarlas: el contexto
La historia se ha simplificado tantas veces que hoy suelen mezclarse tres cuestiones distintas: quién fabricó el objeto, si llegó a mostrarse en la exposición de 1917 y qué relación tienen las piezas que vemos actualmente en museos con aquel ejemplar perdido. Separar esas preguntas permite entender que el valor histórico de Fountain depende tanto de su contexto y de su autoría conceptual como de su materialidad.
En los tres casos, lo que está en juego no es un dato aislado sino el propio concepto de obra: quién la hace, cómo se muestra y qué objeto es exactamente el que se conserva.
CREENCIA 1 — Duchamp esculpió Fountain con sus propias manos.
| REALIDAD: Fountain es un readymade: Duchamp seleccionó un urinario industrial ya fabricado, lo reorientó y lo presentó como obra. |
¿Qué ocurrió realmente?
Duchamp no modeló ni talló nada. Escogió un urinario de porcelana fabricado en serie, lo giró respecto a su posición de uso, lo firmó con el seudónimo R. Mutt y lo presentó como escultura. Esa operación es la que define el readymade: el gesto artístico se desplaza de la fabricación a la elección y al desplazamiento de contexto. La Tate describe el procedimiento como el momento en que la decisión sustituye a la destreza manual como acto fundacional de la obra.
¿De dónde surgió la creencia?
La asociación automática entre autoría y fabricación manual hace que muchas personas imaginen a Duchamp construyendo el urinario. Precisamente el readymade cuestionaba esa equivalencia: el gesto artístico estaba en seleccionar, desplazar, titular y presentar un objeto industrial.
¿Qué pruebas tenemos?
Tate: https://www.tate.org.uk/visit/tate-modern/display/materials-and-objects/around-the-fountain
CREENCIA 2 — Fountain se expuso normalmente en la gran muestra de artistas independientes de Nueva York de 1917.
| REALIDAD: Aunque la exposición prometía aceptar las obras de quienes pagaran la cuota, Fountain fue rechazada o apartada y no se mostró como estaba previsto. |
¿Qué ocurrió realmente?
La Sociedad de Artistas Independientes de Nueva York había anunciado en 1917 una muestra sin jurado, en la que se expondría cualquier obra enviada por quien abonara la cuota. La pieza llegó firmada por un nombre desconocido y el comité, del que el propio Duchamp formaba parte, decidió apartarla; Duchamp dimitió a raíz de aquello. La obra que cambió la historia del arte contemporáneo no llegó a colgarse en la exposición para la que fue enviada.
¿De dónde surgió la creencia?
La historia suele resumirse como «Duchamp llevó un urinario a una exposición», lo que borra el conflicto institucional que siguió. La Society of Independent Artists proclamaba un criterio abierto, pero Fountain no terminó mostrándose como estaba previsto.
¿Qué pruebas tenemos?
Tate: https://www.tate.org.uk/tate-etc/issue-40-summer-2017/two-duchamps-james-hall
¿Qué conviene no afirmar?
Que no lo fabricara no significa que no interviniera materialmente: eligió la pieza, decidió su orientación y la firmó. La autoría existe, pero se ejerce en la selección y en el desplazamiento, no en el modelado.
CREENCIA 3 — El Fountain que hoy vemos en museos es el objeto original de 1917.
| REALIDAD: El original se perdió. Las piezas conservadas en museos son réplicas posteriores autorizadas; la Tate conserva una réplica de 1964. |
¿Qué ocurrió realmente?
El objeto de 1917 desapareció poco después y solo se conserva a través de la fotografía que le hizo Alfred Stieglitz. Las piezas que hoy se exhiben en museos son réplicas autorizadas y realizadas mucho más tarde: la que custodia la Tate es una réplica de 1964. Que la obra sobreviva como serie de reproducciones autorizadas resulta, en el caso concreto de un readymade industrial, más coherente que paradójico.
¿De dónde surgió la creencia?
Las fotografías actuales de museos parecen mostrar una pieza histórica intacta y favorecen la idea de continuidad material. Sin embargo, la obra de 1917 se perdió y las versiones conservadas son réplicas posteriores autorizadas.
¿Qué pruebas tenemos?
- Tate: https://www.tate.org.uk/art/artworks/duchamp-fountain-t07573
- Tate: https://www.tate.org.uk/visit/tate-modern/display/materials-and-objects
Lo que el Short no podía contar
El caso Fountain muestra además que la conservación de una idea puede depender de documentos distintos del objeto. El urinario de 1917 desapareció, pero sobreviven fotografías, testimonios, publicaciones y réplicas autorizadas. Esa situación obliga a separar «objeto original» de «obra histórica»: la influencia del gesto de Duchamp continuó incluso cuando el primer ejemplar dejó de existir. Las réplicas posteriores no pretenden fingir que son aquel objeto perdido; forman parte de la manera en que Duchamp reactivó y autorizó el concepto del readymade para museos y colecciones.
Términos y abreviaturas que conviene aclarar
Readymade: objeto manufacturado que el artista selecciona y desplaza de su función habitual para presentarlo en un contexto artístico.
Réplica autorizada: versión posterior realizada o aprobada con autorización del artista; no equivale al objeto material original de 1917.
Obras mencionadas en este artículo
Fountain (Fuente) — Marcel Duchamp, 1917; el original se perdió y existen réplicas posteriores autorizadas.
Cronología esencial
1917 — Duchamp presenta Fountain (Fuente) en el contexto de la Society of Independent Artists de Nueva York.
1917 — Alfred Stieglitz fotografía el objeto original antes de que desaparezca.
1964 — Arturo Schwarz produce una edición de réplicas autorizadas por Duchamp; la Tate conserva una de ellas.
En resumen: Creencia frente a Realidad
| CREENCIA | REALIDAD VERIFICADA |
| Duchamp esculpió Fountain con sus propias manos. | Fountain es un readymade: Duchamp seleccionó un urinario industrial ya fabricado, lo reorientó y lo presentó como obra. |
| Fountain se expuso normalmente en la gran muestra de artistas independientes de Nueva York de 1917. | Aunque la exposición prometía aceptar las obras de quienes pagaran la cuota, Fountain fue rechazada o apartada y no se mostró como estaba previsto. |
| El Fountain que hoy vemos en museos es el objeto original de 1917. | El original se perdió. Las piezas conservadas en museos son réplicas posteriores autorizadas; la Tate conserva una réplica de 1964. |
Conclusión OCIOARTE
Fountain sigue siendo importante justamente por lo que la corrección revela: una obra que no se fabricó, que no llegó a exponerse y que hoy solo existe en réplica autorizada. Ninguna de esas tres circunstancias es un accidente; las tres forman parte de lo que la pieza vino a plantear.
Porque detrás de muchas creencias sobre el arte y la cultura existe algo mejor que la leyenda: la historia que realmente podemos documentar.
Mira el episodio de MENTIRAS DESVELADAS
Fuentes y documentación
Tate: https://www.tate.org.uk/visit/tate-modern/display/materials-and-objects/around-the-fountain
Tate: https://www.tate.org.uk/tate-etc/issue-40-summer-2017/two-duchamps-james-hall
Tate: https://www.tate.org.uk/art/artworks/duchamp-fountain-t07573
Tate: https://www.tate.org.uk/visit/tate-modern/display/materials-and-objects
