VAN GOGH y el misterio de la oreja: ¿locura o un secreto entre artistas?

VAN GOGH y el misterio de la oreja: ¿locura o un secreto entre artistas?

En la historia del arte existen episodios que han trascendido tanto como las propias obras. Uno de ellos ocurrió en diciembre de 1888, cuando Vincent van Gogh, hoy considerado uno de los pintores más influyentes de la modernidad, perdió parte de su oreja en la ciudad francesa de Arlés.

Durante más de un siglo, el relato parecía claro: el artista, en medio de una crisis mental, se mutiló a sí mismo tras una discusión con otro gran pintor, Paul Gauguin.

Sin embargo, en las últimas décadas algunos historiadores han planteado una hipótesis alternativa que ha reabierto el debate.

¿Qué ocurrió realmente aquella noche?


Arlés, 1888: el sueño de una comunidad artística

En febrero de 1888, Van Gogh se trasladó a Arlés, en el sur de Francia, buscando luz, tranquilidad y un nuevo comienzo artístico. Allí alquiló la famosa Casa Amarilla, donde soñaba crear una comunidad de pintores que revolucionara el arte moderno.

Ese proyecto tomó forma cuando Paul Gauguin llegó en octubre del mismo año.

La convivencia entre ambos artistas fue intensa desde el principio.

Van Gogh admiraba profundamente a Gauguin. Gauguin, en cambio, mantenía una personalidad dominante y una visión artística más estructurada. Las diferencias estéticas, económicas y personales comenzaron a generar tensión.

Cartas conservadas de ambos pintores confirman discusiones frecuentes durante esas semanas.


La versión tradicional: la crisis y la automutilación

La noche del 23 de diciembre de 1888, tras una fuerte discusión, ocurrió el famoso incidente.

Según la versión aceptada históricamente:

  • Van Gogh sufrió una crisis psicológica grave.

  • Se cortó parte del lóbulo de la oreja izquierda con una navaja.

  • Después envolvió la oreja y la llevó a una mujer llamada Rachel, trabajadora de un burdel cercano.

  • Poco después fue hospitalizado en Arlés.

Estos hechos están respaldados por informes médicos, testimonios policiales y correspondencia posterior del propio artista.

Meses más tarde, en mayo de 1889, Van Gogh ingresó voluntariamente en el sanatorio de Saint-Rémy-de-Provence, donde pintaría algunas de sus obras más célebres, entre ellas La noche estrellada.

Durante décadas, este episodio fue interpretado como el símbolo definitivo de la lucha del artista con su salud mental.


La teoría alternativa: ¿intervino Gauguin?

A comienzos del siglo XXI, los historiadores alemanes Hans Kaufmann y Rita Wildegans propusieron una interpretación distinta tras revisar documentos y testimonios históricos.

Su hipótesis plantea que:

  • Paul Gauguin practicaba esgrima y solía llevar espada.

  • La discusión entre ambos habría escalado hasta un enfrentamiento físico.

  • Gauguin pudo haber herido accidentalmente a Van Gogh.

  • Para evitar un escándalo público o consecuencias legales, ambos habrían acordado mantener silencio.

Un detalle que alimenta esta teoría es que Gauguin abandonó Arlés inmediatamente después del incidente y nunca volvió a convivir con Van Gogh.

Además, no existen testigos directos del momento exacto en que ocurrió la herida.


¿Qué dicen los historiadores hoy?

Es importante señalar que no existe prueba definitiva que confirme la teoría alternativa.

La mayoría de especialistas continúa considerando más probable la automutilación, ya que:

  • Van Gogh presentaba antecedentes de episodios psicológicos graves.

  • Él mismo nunca acusó a Gauguin.

  • Los registros médicos describen una autolesión.

Sin embargo, algunos investigadores consideran que las inconsistencias en los relatos y el silencio posterior entre ambos artistas mantienen abierta la posibilidad de otra explicación.

En otras palabras: el misterio sigue vivo.


Más allá del mito

Sea cual sea la verdad, el episodio no define únicamente la tragedia personal de Van Gogh.

Tras aquel suceso, el pintor produjo algunas de las obras más intensas y revolucionarias de la historia del arte. Su uso del color, la pincelada emocional y la expresión subjetiva del mundo influyeron decisivamente en el arte del siglo XX.

Paradójicamente, el artista que apenas vendió cuadros en vida terminó cambiando para siempre la manera de pintar.


Una pregunta que sigue abierta

Más de 130 años después, la noche de Arlés continúa generando debate:

¿Fue un acto desesperado provocado por una crisis mental?
¿O un episodio oculto entre dos artistas que decidieron protegerse mutuamente?

Quizá nunca lo sepamos con certeza.

Pero precisamente ahí reside el poder de la historia del arte: en los misterios que aún nos obligan a mirar el pasado con nuevas preguntas.